Primero un poco acerca de mí

Pueda ser que ya me conozcas o puede ser que no, por eso me presento, soy Carolina y si quieres saber un poquito más acá puedes chequear.

Te voy a contar mi experiencia con la ley de la atracción. Que es lo que me ha funcionado y como fue que llegue a ella.

¿Cómo inicié en estos temas?

Realmente inicié con la ley de la atracción por desesperación, hace tres años inicié a hacer yoga, más por la parte física que espiritual, muchas personas creen que hacer yoga es meditar y convertirse en un ser de luz, que puede pasar, pero en mi caso fue puramente para realizar actividad física. Conforme pasaban las clases me empecé a interesar por los mantras, acá te dejo información de ellos, y me di cuenta que se podía meditar con ellos, por lo que decidí empezar a meditar y hacían sentir muy bien.

Pero resulta que empecé un momento un poco difícil en mi vida, me habían despedido de un trabajo, me sentía sola, no tenía dinero y realmente me sentía mal. Por lo que me metí de lleno en hacer yoga y meditar para mantener mi mente ocupada mientras buscaba trabajo y mandaba cv a toda empresa, les aseguro que yo mandaba a todo puesto y lugar, incluso aplicaba a puestos que tal vez no era lo que deseaba pero estaba desesperada y aún así nada pasaba.

¿Cómo manifesté un puesto laboral?

Como les venía contando, estaba en una situación complicada, entonces empecé a meditar muchísimo, casi que dos, tres veces al día por 20 minutos, ese era mi escape de la realidad. Cuando un día en youtube, porque ahí escuchaba los audios, me salieron videos de meditaciones guiadas para manifestar tu deseo.

Para mí eso fue como, es mentira, pero no tengo nada que perder, de hecho, les dejo el vídeo aquí de la primera meditación de ese tipo que hice, así que lo hacia todos los días una vez en la mañana y otro en la tarde. La meditación se trata de imaginar y sentir como si tu deseo ya fuera real y eso hizo que buscara más información.

Así fue como di con la carta de manifestación, que es escribir lo que deseas con lujo de detalles, como si ya hubiera pasado, aquí les dejo el ejemplo de esa técnica. Con lo que empecé a mezclar ambos métodos. Y tres meses después de iniciar con eso, conseguí el puesto.

¿Qué me ayudo a manifestar mi deseo?

Al inicio lo hice muy incrédula y estaba un poco desesperada, por lo que eran días de sube y baja emocionalmente, pero poco a poco fui cambiando mi mentalidad, estos son algunos cambios que realicé que tal vez a vos también te ayuden:

  1. Decidí confiar, ya estaba en ese momento y decidí confiar en que algo bueno me iba a pasar, no sabía cómo, ni cuando, pero iba a llegar.
  2. Cambie las oraciones negativas a positivas, en lugar de decir “No quiero estar desempleada” afirmaba “deseo un trabajo estable y bien renumerado”. Muchas veces decimos lo que no queremos, pero realmente el secreto es decir con fuerza y convicción lo que deseas de corazón.
  3. Solté el miedo a pedirle al universo, puedes llamarlo Dios, energía, yo superior, en lo que creas, no tuve miedo a pedir, por que merecemos cosas buenas. Muchas veces nos dicen “agarra ese trabajo, peor es nada” y no, mereces un trabajo digno que te haga feliz. Yo con todo el susto del mundo antes de mi puesto ideal, rechace uno donde no me iban a pagar ni el salario mínimo, pero querían que trabajara como el gerente, fue un caos, pero yo sabía que algo bueno venia.
  4. Empecé a disfrutar mi presente y creo que cuando lo acepte todo fue mágico, todo se empezó a alinear y en ese punto me llamaron a mi puesto laboral.

Y ya para despedirme y agradecer por haber leído hasta aquí te cuento la historia del trabajo. Resulta que yo enviaba y enviaba cv y nada, un día vi un puesto y envíe mi cv. A los dos días me llama el encargado preguntando mi aspiración salarial y si podíamos coordinar una entrevista vía Skype. No miento, me fue horrible en la entrevista, terminó y el típico “cualquier cosa te llamamos”, yo sabía que no, entonces solté y seguí mi vida. Pero agarre esa entrevista y tome todo lo malo que había pasado y lo pulí, me prepare, me la creí y dije “en una próxima no me pasa esto” y seguí con mis meditaciones.

Al mes de esa fatídica entrevista me escribe el encargado que me había entrevistado antes, que deseaba una segunda entrevista. Yo no lo podía creer, porque en serio hasta se me había olvidado que eso existía, jamás pensé que me iban a llamar. Ok, está bien le dije y los días nos reunimos hablamos y ese mismo día me dieron el puesto y les aseguro cumplió con todo lo que yo había pedido en mi carta de manifestación.

Espero les haya gustado y les sirva de ejemplo, si fue así por fa déjame un comentario ya sea por acá o por un mensaje privado en Instagram, te lo agradeceré montones.

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